sábado, 4 de julio de 2009

Honduras, crisis política que desató la destitución de Manuel Zelaya de la presidencia

¿Que ocurrió?
Manuel Zelaya declara su intención de llevar a cabo una consulta popular para reformar la Constitución para que se permita una reelección, que está prohibida en Honduras, país centroamericano que maneja gobiernos de derecha desde hace muchos años.


El ejecutivo enfrenta a varios poderes del Estado hondureño a causa de su decisión de realizar la consulta popular.


Las Fuerzas Armadas muestran su total rechazo ante la iniciativa de Zelaya, negándose a repartir el material electoral para la consulta prevista para el domingo de junio de 2009. A raíz de esto, se destituye a Romeo Vásquez, Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, lo cual genera la renuncia de todo el alto mando militar, incluido el ministro de Defensa, Edmundo Orellana. Además Zelaya denuncia presuntas sospechas de un golpe de estado, liderado por la cúpula militar.


El jefe militar es devuelto a su cargo por la Corte Suprema por considerar que su destitución es “arbitraria y viola la Constitución”.


Congreso Nacional inicia un referéndum para declarar incompetente a Zelaya e iniciarle un proceso legal. Finalmente se concluye que Zelaya ha violado las leyes.


La residencia de Zelaya es tomada por un grupo de militares que secuestraron al presidente a punta de amenazas y lo embarcaron en avión hacia Costa Rica. Dándose el tan temido golpe de Estado.


Varios países, entre ellos los anexados con el ALBA, reiteran su apoyo a Zelaya y hacen un llamado para que se respete la democracia en el país.


Roberto Micheletti es designado como presidente interino para dejar en claro que la restitución de Zelaya que reclaman algunos organismos y países no será tomada en cuenta.

La OEA advierte sanciones drásticas para Honduras si Zelaya no es restituido

¿Dónde ocurrió?
Honduras


¿Principales actores?
Fiscalía General
Corte Suprema
Procuraduría General
Congreso
Tribunal Supremo Electoral
Comisionado Nacional de Derechos Humanos
Algunos sectores del partido liberal (partido de Zelaya)
La Iglesia Católica
OEA
Presidentes que conforman el ALBA

La vinculación de Zelaya con Chávez fue uno de los tantos tropiezos de los que se aprovecharon los partidos de oposición para sacar del poder a Zelaya, quien en su momento llegó al mando con una gran aceptación y que fue perdiendo popularidad por sus constantes reuniones con Hugo Chávez.


Diplomáticos Hondureños han declarado que "ningún organismo internacional puede intervenir en un país para quitar o poner un presidente porque esa es una atribución de los pueblos". Además que “la soberanía no se negocia, se define”. “Hay que evitar una soberanía de izquierda en el país".


Por un lado están los opositores de Zelaya que son radicales al mencionar y afirmar que si se dio el golpe de Estado es porque era necesario, en realidad, nadie más que los hondureños pueden juzgar la situación que se vive allá. Por el otro lado están todos los organismos mundiales, presidentes y simpatizantes que aún conserva Zelaya en su país, todos ellos rechazan de manera rotunda la destitución de Zelaya pues la consideran un atentado a la democracia.


Si bien es cierto, el pueblo hondureño fue el único que eligió a Zelaya, y también es el único que sabrá retirarlo. No unos cuantos gremios del gobierno. Se habla de violación a las leyes hondureñas por parte de Zelaya al intentar llevar a cabo la consulta popular que fue el detonante de su destitución, pero ¿de qué otra manera se le puede preguntar al pueblo? Tal vez la Constitución de Honduras sea cerrada y no admita cambios, pero son precisamente los cambios los que propician la evolución, el adelanto o la involución y el retraso.


Tal vez Zelaya haya violado la constitución pero también la gran mayoría de hondureños son cómplices de un atroz atentado a la democracia que tan buscada fue en años anteriores.


¿Qué pasaría si Zelaya no es restituido?


Lo que podría suceder si se deja pasar por alto este tipo de actos es que le demos cancha abierta para que la derecha y los grupos opositores hagan y deshagan lo que planean a sus intereses y conveniencias, lo típico de los años 70. A más de que Honduras sea puesto al margen de las relaciones de otros países dentro de la OEA, lo cual deja ver claramente retraso.


Lo que no puede suceder y sería muy juzgado serían guerras, creo que ya no estamos para derramar sangre entre latinoamericanos, que “los trapitos sucios se lavan en casa”. No podemos meternos, adentrarnos en los asuntos internos de otros países porque en parte estamos cruzando el límite de la frontera en soberanía, nos corresponde como humanos preocuparnos e intentar hallar soluciones, no agravarlas dividiendo ciudadanos de un mismo pueblo.